La Plaza Saint Herblain de Viladecans: una apuesta por la naturalización del espacio público
Viladecans cuenta con un nuevo ejemplo de cómo transformar una plaza dura e infrautilizada en un refugio verde en el corazón del barrio. El proyecto de naturalización de la Plaza Saint Herblain representa una intervención integral sobre un espacio que hasta ahora presentaba graves problemas de aprovechamiento, drenaje y confort térmico.
El objetivo central del proyecto es claro: reconvertir una plaza de pavimento duro en un espacio verde, amable y más accesible. La intervención se inserta en el eje verde que conforma el trazado de la Riera de Viladecans – Plaza Europa – Parque de la Pau, reforzando un corredor ecológico que atraviesa el municipio de norte a sur y conecta la plaza con su entorno inmediato.
Más que una simple remodelación estética, el proyecto responde a una necesidad real de la ciudadanía: disponer de espacios frescos, llenos de vida y accesibles para todos, especialmente para las personas más vulnerables ante las olas de calor. En este sentido, la plaza se ha diseñado como un auténtico refugio climático, alineada con la Declaración de Viladecans 3-30-300, que apuesta porque cada habitante pueda ver al menos tres árboles desde su casa, que el municipio cuente con una buena masa arbórea y que todo el mundo disponga de un espacio verde cerca de su hogar.
La transformación de la plaza ha tenido varios frentes de trabajo que, juntos, han hecho posible un cambio real y profundo en la calidad del espacio.
Uno de los aspectos más importantes ha sido repensar cómo el agua de lluvia interactúa con la plaza. Hasta ahora, el pavimento duro impedía que el agua se infiltrara en el suelo, provocando inundaciones puntuales en la rampa de acceso al centro médico adyacente cada vez que llovía con intensidad. Ahora, gracias a nuevos pavimentos drenantes, a un gran espacio central de gravilla y a todo un sistema de zanjas, pozos y depósitos de infiltración distribuidos por la plaza, el agua de lluvia se recoge, se gestiona y retorna al subsuelo de manera natural. Esto no solo evita inundaciones, sino que contribuye a mantener los acuíferos en buen estado y a descargar la red de alcantarillado del barrio.
En cuanto a la vegetación, se ha apostado por una gran masa de arbolado nuevo formada por más de sesenta árboles de diversas especies, todas ellas adaptadas al clima mediterráneo y capaces de resistir períodos de sequía. Se combinan especies de crecimiento rápido, que darán sombra pronto, con otras de crecimiento más lento que configurarán la estructura principal de la plaza a largo plazo. Se añaden también arbustos en las zonas de infiltración y en los espacios de estancia, pensados para potenciar la biodiversidad, generar sombra adicional y reducir el efecto de isla de calor. Todo el arbolado existente en buen estado se ha conservado, sumándose a la nueva plantación.
El riego de toda esta nueva vegetación se ha diseñado para aprovechar la red de agua freática del municipio, sin necesidad de utilizar agua potable. El sistema es automático y puede gestionarse a distancia, optimizando el consumo en todo momento.
La zona de juegos infantiles se ha renovado y ampliado, y se han incorporado nuevas zonas de estancia con bancos y sillas para todas las edades. En cuanto a la iluminación, se han mantenido los puntos de luz existentes y se han añadido nuevas farolas para garantizar que todo el mundo pueda moverse por la plaza con seguridad, teniendo en cuenta la posición de la nueva vegetación.
